Las dudas que deja la prueba de vida manuscrita de Mojtaba Jameneí
Las dos cartas difundidas por el régimen no son las únicas afirmaciones sobre el estado del líder supremo iraní que plantean interrogantes.
Potkin Azarmehr es un periodista de investigación y realizador de documentales británico, de origen iraní. Ha colaborado con diversos medios de comunicación y centros de análisis, aportando un análisis en profundidad sobre los asuntos de Oriente Medio y el extremismo islámico en Occidente.

El mes pasado pregunté: si no hay audio ni vídeo de Mojtaba Jameneí por «motivos de seguridad», ¿por qué tampoco ha habido siquiera una nota manuscrita suya? Poco después, el régimen publicó la primera nota manuscrita atribuida a Mojtaba desde que fue proclamado líder supremo de Irán. Era una carta dirigida al general Majid Musaví, jefe de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Sin embargo, lejos de disipar las preguntas y dudas sobre el paradero de Mojtaba, la carta abrió otras nuevas.
Para empezar, cuesta entender por qué el régimen optó por publicar una carta aparentemente rutinaria, fechada seis semanas antes, en un momento en que se estaban produciendo acontecimientos de mucha mayor relevancia. La carta está firmada y fechada el 1 de agosto de 2026. Sin embargo, la última línea, después de la firma y entre corchetes, parece indicar que se entregó una copia a un «delegado» o «representante» el 28 de julio de 2026.
Si esa lectura es correcta, ¿cómo pudo entregarse una copia de la carta a alguien varios días antes de que la propia carta estuviera firmada y fechada?
El contenido plantea otra pregunta. Toda la carta consiste en que Mojtaba da las gracias al jefe de la Fuerza Aeroespacial por mantener la «cadena de suministro». Pero ¿por qué iba a recaer en el jefe de la Fuerza Aeroespacial la responsabilidad de mantener la cadena de suministro? ¿Qué era exactamente esa «cadena de suministro» y por qué necesitaba el líder supremo escribir personalmente al comandante de la Fuerza Aeroespacial a propósito de ello?
A partir de ahí, las contradicciones se vuelven aún más llamativas.
El 29 de septiembre de 2026, las plataformas mediáticas iraníes publicaron otra carta atribuida a Mojtaba. Esta databa supuestamente de 1986, cuando Mojtaba era un adolescente, y estaba dirigida a su hermano mayor, Mostafa.
La caligrafía de la carta de 1986 parece sensiblemente distinta de la de la carta de agosto. Las firmas resultan aún más difíciles de conciliar. Las diferencias son lo bastante evidentes como para que no haga falta un perito calígrafo para advertirlas.
Las cartas manuscritas no son las únicas afirmaciones sobre el estado de Mojtaba que suscitan interrogantes.
El ayatolá Mohsen Heydari al-Kathir, miembro de la Asamblea de Expertos —el órgano al que la Constitución encomienda la elección del líder supremo—, también dio su versión sobre el estado de Mojtaba en una entrevista con la televisión Al-Araby el 26 de septiembre de 2026.
Según Heydari, Mojtaba resultó herido en el ataque del 28 de febrero de 2026 contra el lugar donde se encontraba su padre, Ali Jameneí. Fue trasladado al hospital, que posteriormente también fue bombardeado, dijo Heydari, lo que dejó a Mojtaba con más heridas y obligó a rescatarlo de entre los escombros.
Sin embargo, en la misma entrevista, Heydari afirmó que él había sido el primer miembro de la Asamblea de Expertos en proponer el nombre de Mojtaba como próximo líder supremo, después de convencerse de que Mojtaba gozaba de una salud perfecta.
Ambos relatos se contradicen: un hombre que supuestamente sufrió heridas lo bastante graves como para requerir ser rescatado tras dos ataques distintos fue descrito, no obstante, como alguien en perfecto estado de salud para asumir el cargo más poderoso de la República Islámica, cuya Constitución declara: «Siempre que el Líder quede temporalmente incapacitado para desempeñar las funciones del liderazgo a causa de su enfermedad o de cualquier otro incidente, durante ese período el consejo mencionado en este artículo asumirá sus funciones».
Y sigue sin haber ninguna aparición pública.
A medida que se prolonga la ausencia de Mojtaba, crece la presión para que se aporten pruebas de que está vivo y es capaz de ejercer los poderes que se le atribuyen. Los iraníes debaten la posibilidad de que el régimen anuncie pronto un nuevo líder supremo. El 28 de septiembre, IranWire informó de que dos fuentes con estrechos vínculos con distintas facciones dentro de la República Islámica dijeron a la publicación que figuras políticas de todas las facciones y numerosos comandantes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica creen que mantener el liderazgo de Mojtaba, supuestamente con ayuda de inteligencia artificial, se ha vuelto insostenible y está debilitando al sistema. IranWire informó asimismo de que numerosos miembros de la Asamblea de Expertos apoyan la elección de un nuevo líder supremo.
Cada intento de demostrar la existencia y la autoridad de Mojtaba está generando, en cambio, nuevas incoherencias y dudas. Cuanto más se prolongue esa ausencia, más difícil será incluso para los partidarios del régimen creerse la versión oficial.
